Índice por apartados:
2.- Oraciones y vida cristiana.
3.- Lo que es y lo que no es orar.
4.- Iniciación a la oración (Si conocieras el Don de Dios).
5.- Para rezar en casa en Adviento y Cuaresma.
6.- Retiros mensuales. Información.
7.- Retiros mensuales. Descarga de archivos.
8.- Jóvenes. Retiro Carmelitas.
9.- Grupos de oración con jóvenes y adultos. Fichas de Lectio divina.
ORACIÓN PARA EMPEZAR EL DÍA
Buenos días, Señor, a ti el primero
encuentra la mirada
del corazón, apenas nace el día:
tú eres la luz y el sol de mi jornada.
Buenos días, Señor, contigo quiero
andar por la vereda:
tú, mi camino, mi verdad, mi vida;
tú, la esperanza firme que me queda.
Buenos días, Señor, a ti te busco,
levanto a ti las manos
y el corazón, al despertar la aurora:
quiero encontrarte siempre en mis hermanos.
Buenos días, Señor resucitado,
que traes la alegría
al corazón que va por tus caminos,
¡vencedor de tu muerte y de la mía!
Gloria al Padre de todos, gloria al Hijo,
y al Espíritu Santo;
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos te alabe nuestro canto. Amén.
Padre nuestro que estás en el Cielo...
ORACIÓN PARA ANTES DE ACOSTARSE
Como el niño que no sabe dormirse
sin cogerse a la mano de su madre,
así mi corazón viene a ponerse
sobre tus manos al caer la tarde.
Como el niño que sabe que alguien vela
su sueño de inocencia y esperanza,
así descansará mi alma segura,
sabiendo que eres tú quien nos aguarda.
Tú endulzarás mi última amargura,
tú aliviarás el último cansancio,
tú cuidarás los sueños de la noche,
tú borrarás las huellas de mi llanto.
Tú nos darás mañana nuevamente
la antorcha de la luz y la alegría,
y, por las horas que te traiga vacías,
tú me darás una mañana viva. Amén.
Dios te salve, María, llena eres de gracia ...
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo ...
TEXTOS PARA RECORDAR
“ Dios que comenzó en ti una obra buena, Él la llevará a feliz término” (San Pablo )
“ Mi fuerza y mi poder es el Señor, Tú eres mi salvación” ( Salmo )
“ Venid a Mí todos los que estáis cansados y agobiados y Yo os aliviaré “ ( Jesús )
“ Como el Padre me ha amado, así os he amado Yo a vosotros. Permaneced en mi amor... Vosotros sois mis amigos...” ( Jesús )
“ El amor es paciente, es afable; el amor no tiene envidia, no se jacta ni se engríe, no es grosero ni egoísta, no se irrita ni lleva cuentas del mal, no simpatiza con la injusticia, simpatiza con la verdad. Disculpa siempre, se fía siempre, espera siempre, aguanta siempre...” ( San Pablo )
“ En el corazón de la Iglesia, mi madre, yo quiero ser el amor... “ (Santa Teresita )
“ Creo en Ti, espero en Ti, te amo sobre todas las cosas,... Señor, ten misericordia de mí.”
Yo iba hacia ti cuando te vi venir hacia mí.
Yo quería correr hacia ti
cuando vi que corrías hacia mí.
Yo deseaba esperarte
aunque sabía que tú ya me esperabas.
Yo deseaba buscarte
cuando vi que tu venías a mi encuentro.
Pensé: “Por fin te he encontrado”
pero fui yo quien me sentí encontrado por ti.
Quería decirte: “Te amo”,
pero fui yo quien te oí decir: “Te quiero”.
Quería elegirte, pero tú ya me habías elegido.
Quería escribirte, cuando me llegó tu carta.
Quería vivir en ti,
pero descubrí que vivías en mí.
Quería pedirte perdón,
pero sabía que tú ya me habías perdonado.
Quería ofrecerme a ti y te recibí a ti como don.
Deseaba ofrecerte mi amistad y recibí la tuya.
Yo quería decir: “Padre”,
cuando oí que decías “hijo mío”.
Quería contarte mi vida interior,
pero tu me revelaste las profundidades de tu ser.
Deseaba invitarte a entrar en mi interior,
cuando recibí tu invitación a entrar en el tuyo.
Deseaba alegrarme de haber vuelto a ti,
cuando te vi alegrarte por mi retorno.
Señor, ¿seré yo alguna vez el primero?
REZAR
Rezar es departir con el Maestro,
es echarse a sus plantas en la hierba
o entrar en la casita de Betania
para escuchar las charlas de su cena.
Rezar es informarle de un fracaso,
decirle que nos duele la cabeza.
Rezar es invitarle a nuestra barca
mientras la red largamos a la pesca,y mullirle una almohada
sobre un banquillo en popa a nuestra vera.
Y, si acaso se duerme,
no aflojar el timón mientras Él duerma.
Y es rezar despertarle, si, de pronto,
la mar se pone fea.
Y es rezar ¡que rezar! Decir “te quiero”,
y lo es ¡no lo iba a ser! Decir “me pesa”,
y el “quiero ver” del ciego
y el “límpiame” angustioso de la lepra,
la lágrima sin verbo de la viuda,
y el no hay vino en Caná de Galilea.
Y es oración, con la cabeza gacha ,
después de un desamor gemir “¡qué pena!”.
Cualquier sincero suspirar del alma,
cualquier contarle a Dios nuestras tristezas,
cualquier poner en Él nuestra confianza...
y esta vida está llena de “cualquieras”,
todo tierno decir a nuestro Padre,
todo es rezar ¡y hay gente que no reza!
1.- ORACIONES MÁS COMUNES
1. LA SEÑAL DE LA CRUZ
Por la señal + de la Santa Cruz
de nuestros + enemigos
líbranos, Señor + Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo + y del Espíritu Santo.
Amén.
2. EL PADRENUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre,
venga a nosotros tu reino,
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día,
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden,
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén
3. EL AVEMARÍA
Dios te salve, María,
llena eres de gracia,
el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
4. GLORIA
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
5. ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío:
por ser Tú quien eres, Bondad infinita,
y porque te amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberte ofendido;
también me pesa porque puedes castigarme
con las penas del infierno.
Ayudado de tu divina gracia,
propongo firmemente nunca más pecar,
confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén. .
6. COMUNIÓN ESPIRITUAL
Creo, Jesús mío, que estás presente
en el Santísimo Sacramento del Altar;
te amo sobre todas las cosas
y deseo recibirte dentro de mi alma.
Mas, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente,
ven espiritualmente a mi corazón.
No permitas, Jesús mío,
que jamás me aparte y separe de ti. Amén.
7. INVOCACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Ven, Espíritu Santo,
llena los corazones de tus fieles
y enciende en ellos el fuego de tu amor.
V. Envía, Señor, tu Espíritu y habrá una nueva creación.
R. Y renovarás la faz de la tierra.
Oración: Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus
fieles con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus
inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su
consuelo. Por Cristo nuestro Señor. Amén.
8. CÁNTICO DE LA VIRGEN MARÍA
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes y
a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
9. SALVE
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra, Dios te salve.
A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando,
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos rnisericordiosos,
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
10. BAJO TU AMPARO
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: No
desprecies nuestras súplicas en las necesidades, mas líbranos
siempre de todos los peligros. ¡Oh Virgen gloriosa y bendita!
11. ORACIÓN DE SAN BERNARDO
Acuérdate, oh piadosísima Virgen María, que jamás se
ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu
protección, implorando tu asistencia y reclamando tu
socorro, haya sido abandonado de ti. Animado con esta
confianza, a ti también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las
Vírgenes! Y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados,
me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana.
No deseches mis súplicas, ¡oh Madre de Dios!, antes bien,
inclina a ellas tus oídos y dígnate atenderlas favorablemente.
Amén
12. BENDITA SEA TU PUREZA
Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea,
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A ti, celestial princesa,
Virgen sagrada María,
te ofrezco en este día
alma, vida y corazón,
mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.
13. ORACIÓN DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo armonía;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo la fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo la luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Que no me empeñe tanto:
en ser consolado, como en consolar;
en ser comprendido, como en comprender;
en ser amado, como en amar.
Porque dando, se recibe;
olvidándose de sí, se encuentra;
perdonando, se es perdonado;
muriendo, se resucita a la Vida.
14. ACTO DE AMOR A CRISTO CRUCIFICADO
No me mueve, mi Dios, para quererte,
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.
Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en esa cruz y escarnecido,
muéveme el ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.
Muéveme, en fin, tu amor de tal manera,
que, aunque no hubiera cielo, yo te amara, y,
aunque no hubiera infierno, te temiera.
No me tienes que dar porque te quiera;
porque, aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero, te quisiera.
15. ORACIÓN DEL PADRE FOUCAULD
Padre,
me pongo en tus manos,
haz de mí lo que quieras:
sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo,
lo acepto todo, con tal que tu voluntad
se cumpla en mí y en todas tus criaturas.
No deseo nada más, Padre.
Te confío mi alma,
te la doy con todo el amor de que soy capaz,
porque te amo y necesito darme,
ponerme en tus manos sin medida,
con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.
16. ORACIÓN DEL HOMBRE NUEVO
Concédeme, Señor,
SERENIDAD para aceptar las cosas que no puedo cambiar;
VALOR para cambiar lo que puedo;
SABIDURÍA para conocer la diferencia.
17. COMUNIÓN ESPIRITUAL
Creo, Jesús mío, que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amor sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Pero, como no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Sabiendo que ya has venido, me abrazo enteramente a ti. ¡No permitas, Jesús mío, que jamás me aparte y separe de ti! Así sea.
18. VISITA AL SANTÍSIMO
Se repite tres veces: Bendito y alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar. Sea por siempre bendito y alabado.
Padrenuestro... Ave María... Gloria al Padre...
2. LA JORNADA DEL CRISTIANO
. AL LEVANTARSE
Yo te adoro, Señor y Padre mío,
y te amo con todo mi corazón.
Te doy gracias por haberme creado y hecho cristiano
y por el nuevo día que me regalas.
Te ofrezco las acciones de este día:
haz que sean según tu voluntad y para mayor gloria tuya.
Líbrame del pecado y de todo mal.
Que tu gracia esté siempre conmigo
y con todos los que yo quiero. Amén.
(Rezo del Padrenuestro y tres Avemarías)
ÁNGELUS
El Ángel del Señor anunció a María;
y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...
Aquí está la esclava del Señor;
Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María...
Y el Hijo de Dios se hizo hombre;
y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oración. Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por
el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu
Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, y con la
intercesión de la Virgen María, a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
REGINA COELI
En tiempo pascual, en lugar del Ángelus se recita esta oración.
Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque el Señor, a quien mereciste llevar, aleluya,
ha resucitado, según su palabra, aleluya.
Ruega a Dios por nosotros, aleluya.
V. Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya.
R. Porque resucitó verdaderamente el Señor, aleluya.
Oración. ¡Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro
Señor Jesucristo, te has dignado alegrar al mundo!
Concédenos, te rogamos, que por la intercesión de su Madre,
la Virgen María, alcancemos los gozos de la vida eterna.
Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
BENDICIÓN DE LA MESA
Bendice, Señor, los alimentos que vamos a tomar:
que nos den fuerzas para hacer el bien a los demás.
------------------
Dios, que nos ha dado para hoy,
nos dé para mañana:
su gracia y su bendición,
salud para el cuerpo y salvación para el alma. Amén.
------------------
Te damos gracias, Padre de bondad, por el alimento
que nos regalas y por todos tus beneficios:
a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
AL ACOSTARSE
Te adoro, Señor y Padre mío,
y te amo con todo mi corazón.
Te doy gracias por haberme creado y hecho cristiano
y por haberme conservado en este día.
Guárdame en el descanso y líbrame de todos los peligros.
Perdona los males que hoy he cometido
y acepta el bien que he hecho.
Sálvame, Señor, despierto,
y protégeme mientras duermo,
para que viva con Cristo y descanse en paz. Amén.
Jesús, José y María, os doy el corazón y el alma mía.
Jesús, José y María, asistidme en mi última agonía.
Jesús, José y María, descanse con vosotros en paz
el alma mía.
(Rezo del Padrenuestro y tres Avemarías)
3. LOS SACRAMENTOS
Los sacramentos son siete:
El primero, Bautismo.
El segundo, Confirmación.
El tercero, Penitencia.
El cuarto, Eucaristía.
El quinto, Unción de los enfermos.
El sexto, Orden Sacerdotal.
El séptimo, Matrimonio.
EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA
. Para una buena confesión es necesario:
- el examen de conciencia, para poner toda tu vida a la
luz del Evangelio;
- el dolor de los pecados (contrición), por haber ofendido
a Dios;
- el propósito de la enmienda, porque quieres cambiar
de vida, convertirte, con la gracia de Dios;
- la confesión de los pecados al sacerdote: expones
todos tus pecados con sencillez y sinceridad;
la satisfacción: cumplir la penitencia, reparar el daño
causado al prójimo, restituir lo robado (bienes, fama...).
4. LA SANTA MISA
Todos los domingos y fiestas de precepto debes participar
en la celebración de la Eucaristía, la Santa Misa, y procura
comulgar. Si has cometido algún pecado, confiésate.
Y celebra el domingo, día del Señor, en unión con todos los
cristianos del mundo. Para participar en la celebración, lee
y aprende las oraciones y respuestas que haya continuación.
Saludo inicial:
SACERDOTE: En el nombre del Padre, y del Hijo y del
Espíritu Santo.
TODOS: Amén.
SACERDOTE: La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el
amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo
estén con vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
Acto penitencial:
SACERDOTE: Para celebrar dignamente estos sagrados misterios,
reconozcamos nuestros pecados.
TODOS: Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros,
hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra
y omisión.
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles,
a los santos y a vosotros, hermanos, que intercedáis
por mí ante Dios, nuestro Señor.
SACERDOTE: Dios todopoderoso tenga misericordia de
nosotros, perdone nuestros pecados y nos
lleve a la vida eterna.
TODOS: Amén.
SACERDOTE: Señor, ten piedad.
TODOS: Señor, ten piedad.
SACERDOTE: Cristo, ten piedad.
TODOS: Cristo, ten piedad.
SACERDOTE: Señor, ten piedad.
TODOS: Señor, ten piedad.
Gloria:
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias.
Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor Hijo único, Jesucristo,
Señor Dios Cordero de Dios, Hijo del Padre;
Tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
Tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
Porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo Jesucristo.
Con el Espíritu Santo, en la gloria de Dios Padre. Amén.
Final de la oración:
SACERDOTE: Por Jesucristo... que vive y reina por los
siglos de los siglos (otras oraciones: Por Jesucristo
nuestro Señor).
TODOS: Amén.
Final de las lecturas:
Lector: Palabra de Dios.
TODOS: Te alabamos, Señor.
Evangelio:
SACERDOTE: El Señor esté con vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
SACERDOTE: Lectura del Santo Evangelio, según San...
TODOS: Gloria a ti, Señor.
SACERDOTE (final): Palabra del Señor.
'TODOS: Gloria a ti, Señor Jesús.
PROFESIÓN DE FE: CREDO
1. SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado
a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
2. CREDO DE NICEA-CONSTANTINOPLA
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro. Amén
Presentación de las ofrendas:
SACERDOTE: (Pan) Bendito seas, Señor... será para
nosotros pan de vida.
TODOS: Bendito seas por siempre, Señor.
SACERDOTE: (Vino) Bendito seas, Señor... será para
nosotros bebida de salvación.
TODOS: Bendito seas por siempre, Señor.
SACERDOTE: Orad, hermanos, para que este sacrificio,
mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre todopoderoso.
TODOS: El Señor reciba de tus manos este sacrificio
para alabanza y gloria de su nombre,
para nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.
PLEGARIA EUCARÍSTICA
Prefacio:
SACERDOTE: El Señor esté con vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
SACERDOTE: Levantemos el corazón.
TODOS: Lo tenemos levantado hacia el Señor.
SACERDOTE: Demos gracias al Señor nuestro Dios.
TODOS: Es justo y necesario.
SACERDOTE: (proclama el Prefacio)
TODOS: Santo, Santo, Santo
es el Señor, Dios del universo.
Llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
Hosanna en el cielo.
Bendito el que vine en nombre del Señor.
Hosanna en el cielo.
Después de la Consagración:
SACERDOTE: Éste es el Sacramento de nuestra fe.
TODOS: Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu Resurrección.
¡Ven, Señor Jesús!
Final de la Plegaria Eucarística:
SACERDOTE: Por Cristo... todo honor y toda gloria,
por los siglos de los siglos.
TODOS: Amén.
Rito de la Comunión:
-Recitación del Padrenuestro...
SACERDOTE: Líbranos... esperamos la venida gloriosa
de nuestro Señor Jesucristo.
TODOS: Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria,
por siempre, Señor.
Rito de la Paz
SACERDOTE: Señor Jesucristo... vives y reinas
por los siglos de los siglos.
TODOS: Amén
SACERDOTE: La paz del Señor esté siempre con vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
SACERDOTE: Daos fraternalmente la paz.
(se da la paz a los más cercanos, diciendo:
.La paz sea contigo)
TODOS: Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, ten piedad de nosotros. (dos veces).
Cordero de Dios, que quitas el pecado del
mundo, danos la paz.
Comunión:
SACERDOTE: Éste es el Cordero... invitados a la Cena del Señor.
TODOS: Señor, no soy digno de que entres en mi casa,
pero una palabra tuya bastará para sanarme.
SACERDOTE: El Cuerpo de Cristo.
COMULGANTE: Amén.
Rito de despedida:
SACERDOTE: El Señor esté con vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
SACERDOTE: La bendición de Dios... descienda sobre nosotros.
TODOS: Amén.
SACERDOTE: Podéis ir en paz.
TODOS: Demos gracias a Dios.
Oración que rezaba San Ignacio de Loyola
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas escóndeme.
No permitas que me aparte de ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame,
y mándame ir a ti,
para que con tus santos te alabe
por los siglos de los siglos. Amén.
A Jesús Crucificado
Mírame, ¡oh mi amado y buen Jesús!,
postrado en tu divina presencia.
Te ruego, con el mayor fervor,
que imprimas en mi corazón
los sentimientos de fe, esperanza y caridad,
verdadero dolor de los pecados
y propósito firme de jamás ofenderte.
Mientras, yo, con gran amor y compasión,
voy considerando tus cinco llagas,
comenzando por aquello que dijo el profeta David:
Han taladrado mis manos y mis pies,
y se pueden contar todos mis huesos.
CRISTO ME NECESITA
Necesito tus manos,
para seguir bendiciendo.
Necesito tus labios,
para seguir hablando.
Necesito tu cuerpo,
para seguir sufriendo.
Te necesito,
para seguir salvando
a los hombres, mis hermanos.
Señor, ¿acaso me llamas a seguirte más de cerca,
como religioso (religiosa) o como sacerdote?
¡Aquí me tienes: quiero hacer tu voluntad!
5. SANTO ROSARIO
Inicio
Por la señal de la santa Cruz...
Señor, ábreme los labios.
y mi boca proclamará tu alabanza.
Dios mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre...
Después del enunciado de cada Misterio se reza
un Padrenuestro, diez Avemarías y el Gloria. .
Misterios gozosos (Lunes y Sábados)
1º.- La Encarnación del Hijo de Dios.
2º.- La Visitación de Nuestra Señora.
3º.- El Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
4º.- La Purificación de Nuestra Señora.
5º.- El Niño Jesús perdido y hallado en
el Templo.
Misterios dolorosos (Martes y Viernes)
1º.- La Oración de Jesús en el Huerto.
2º.- La Flagelación del Señor.
3º.- La coronación de espinas.
4º.- Jesús con la Cruz a cuestas por la
calle de la Amargura.
5º.- La Muerte de Jesús en la Cruz
Misterios gloriosos (Miércoles y Domingos)
1º.- La triunfante Resurrección del Señor.
2º.- La Ascensión del Señor a los
Cielos.
3º.- La venida del Espíritu Santo sobre
el Colegio Apostólico.
4º.- La Asunción de Nuestra Señora a
Cielos.
5º.- La Coronación de Nuestra Señora.
Misterios luminosos ( Jueves )
1º.- El Bautismo de Nuestro Señor en
el río Jordán.
2º.- La autorrevelación en las Bodas de Caná
3º.- El anuncio del Reino de Dios
invitando a la conversión.
4º.- La Transfiguración de Nuestro
Señor
5º.- La Institución de la Eucaristía,
expresión sacramental del misterio
Pascual.
Letanías de Nuestra Señora
Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad. R. Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad. R. Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos. R. Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. R. Cristo, escúchanos
Dios, Padre celestial. R. Ten misericordia de nosotros
Dios, Hijo Redentor
del mundo. R. Ten misericordia de nosotros
Dios, Espíritu Santo. R. Ten misericordia de nosotros
Trinidad Santa, un
solo Dios R. Ten misericordia de nosotros
Santa María, R. Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios, R. Ruega por nosotros
Santa Virgen de las vírgenes R. Ruega por nosotros
Madre de Cristo, R. Ruega por nosotros
Madre de la Iglesia, R. Ruega por nosotros
Madre de la divina gracia, R. Ruega por nosotros
Madre purísima, R. Ruega por nosotros
Madre castísima, R. Ruega por nosotros
Madre y virgen, R. Ruega por nosotros
Madre santa, R. Ruega por nosotros
Madre inmaculada, R. Ruega por nosotros
Madre amable, R. Ruega por nosotros
Madre admirable, R. Ruega por nosotros
Madre del buen consejo, R. Ruega por nosotros
Madre del Creador, R. Ruega por nosotros
Madre del Salvador, R. Ruega por nosotros
Virgen prudentísima R. Ruega por nosotros
Virgen digna de veneración, R. Ruega por nosotros
Virgen digna de alabanza, R. Ruega por nosotros
Virgen poderosa, R. Ruega por nosotros
Virgen clemente, R. Ruega por nosotros
Virgen fiel, R. Ruega por nosotros
Ideal de santidad, R. Ruega por nosotros
Morada de la sabiduría, R. Ruega por nosotros
Causa de nuestra alegría, R. Ruega por nosotros
Templo del Espíritu Santo, R. Ruega por nosotros
Honor de los pueblos, R. Ruega por nosotros
Modelo de entrega a Dios, R. Ruega por nosotros
Rosa escogida, R. Ruega por nosotros
Fuerte como la torre de David, R. Ruega por nosotros
Hermosa como torre de marfil, R. Ruega por nosotros
Casa de oro, R. Ruega por nosotros
Arca de la Nueva Alianza, R. Ruega por nosotros
Puerta del Cielo, R. Ruega por nosotros
Estrella de la mañana, R. Ruega por nosotros
Salud de los enfermos, R. Ruega por nosotros
Refugio de los pecadores, R. Ruega por nosotros
Consoladora de los afligidos R. Ruega por nosotros
Auxilio de los cristianos, R. Ruega por nosotros
Reina de los Ángeles, R. Ruega por nosotros
Reina de los Patriarcas, R. Ruega por nosotros
Reina de los Profetas, R. Ruega por nosotros
Reina de los Apóstoles, R. Ruega por nosotros
Reina de los Mártires, R. Ruega por nosotros
Reina de los que viven su fe, R. Ruega por nosotros
Reina de las Vírgenes, R. Ruega por nosotros
Reina de todos los Santos, R. Ruega por nosotros
Reina concebida sin
pecado original, R. Ruega por nosotros
Reina elevada al cielo, R. Ruega por nosotros
Reina del Santísimo Rosario, R. Ruega por nosotros
Reina de la familia, R. Ruega por nosotros
Reina de la paz, R. Ruega por nosotros
Cordero de Dios, que
quitas el pecado del mundo. R. Perdónanos Señor
Cordero de Dios, que
quitas el pecado del mundo. R. Escúchanos Señor
Cordero de Dios, que
quitas el pecado del mundo. R. Ten misericordia de
nosotros
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.
Oración
Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos,
gocemos siempre de salud de alma y cuerpo,
y por la intercesión de santa María, la Virgen,
líbranos de las tristezas de este mundo
y concédenos las alegrías del cielo.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Ave María Purísima. Sin pecado concebida.
6. VIA CRUCIS
Al comenzar cada Estación, se reza:
V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos.
R. Porque por tu Santa Cruz redimiste al mundo.
Y se termina con esta invocaci6n:
Jesús, pequé: ten piedad y misericordia de mí.
Finalmente, se reza un Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Primera Estación: Jesús es condenado a muerte.
Segunda Estación: Jesús carga con la Cruz.
Tercera Estación: Jesús cae bajo el peso de la Cruz.
Cuarta Estación: Jesús se encuentra con su Santísima Madre.
Quinta Estación: El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la Cruz.
Sexta Estación: La Verónica limpia el rostro de Jesús.
Séptima Estación: Jesús cae en tierra por segunda vez.
Octava Estación: Jesús consuela a las hijas de Jerusalén.
Novena Estación: Jesús cae por tercera vez.
Décima Estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.
Undécima Estación: Jesús es clavado en la Cruz.
Duodécima Estación: Jesús muere en la Cruz.
Decimotercera Estación: Jesús es bajado de la Cruz y
puesto en brazos de su Madre.
Decimocuarta Estación: Jesús es puesto en el sepulcro.
7. CONOCIMIENTOS BÁSICOS CRISTIANOS
1. Los Mandamientos de la Ley de Dios
El primero, amarás a Dios sobre todas las cosas.
El segundo, no tomarás el nombre de Dios en vano.
El tercero, santificarás las fiestas.
El cuarto, honrarás a tu padre y a tu madre.
El quinto, no matarás.
El sexto, no cometerás actos impuros.
El séptimo, no robarás.
El octavo, no dirás falsos testimonios ni mentirás.
El noveno, no consentirás pensamientos ni deseos impuros.
El décimo, no codiciarás los bienes ajenos.
Estos diez Mandamientos se resumen en dos:
Amarás a Dios sobre todas las cosas,
y al prójimo como a ti mismo.
2. Las Bienaventuranzas
Bienaventurados los pobres de espíritu,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Bienaventurados los mansos,
porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran,
porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia,
porque ellos quedarán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos,
porque ellos alcanzarán la misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que buscan la paz,
porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,
porque de ellos es el Reino de los cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, os persigan y
digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por
mi causa.
Alegraos y regocijaos porque vuestra recompensa será
grande en los cielos (Mt 5, 3-12).
3. Los siete dones del Espíritu Santo
Don de sabiduría.
Don de inteligencia.
Don de consejo.
Don de fortaleza.
Don de ciencia.
Don de piedad.
Don de temor de Dios.
4. Los doce frutos del Espíritu Santo
Caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad,
bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad,
modestia, continencia y castidad.
5. Las tres virtudes teologales
Fe, esperanza y caridad.
6. Las cuatro virtudes cardinales
Prudencia, justicia, fortaleza y templaza.
7. Las catorce obras de misericordia
Las siete espirituales son;
1ª Enseñar al que no sabe.
2ª Dar buen consejo al que lo necesita.
3ª Corregir al que yerra.
4ª Perdonar las injurias.
5ª Consolar al triste.
6ª Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
7ª Rogar a Dios por vivos y difuntos.
Las siete corporales son;
1ª Visitar y cuidar a los enfermos.
2ª Dar de comer al hambriento.
3ª Dar de beber al sediento.
4ª Dar posada al peregrino.
5ª Vestir al desnudo.
6ª Redimir al cautivo.
7ª Enterrar a los muertos.
8. Los siete pecados capitales
El primero, soberbia (contra la humildad).
El segundo, avaricia (contra la largueza).
El tercero, lujuria (contra la castidad).
El cuarto, ira (contra la paciencia).
El quinto, gula (contra la templanza).
El sexto, envidia (contra la caridad).
El séptimo, pereza (contra la diligencia).
9. Los mandamientos de la Iglesia
El primero, oír misa entera todos los domingos y demás
fiestas de precepto,
El segundo, confesar los pecados al menos una vez al año.
El tercero, recibir el sacramento de la Eucaristía al menos
por Pascua.
El cuarto, abstenerse de comer carne y ayunar en los
días establecidos por la Iglesia (ayuno y abstinencia:
el miércoles de ceniza y el viernes santo;
abstinencia: los viernes de cuaresma).
El quinto, ayudar a las necesidad de la Iglesia.
Oraciones y vida cristiana.
** Una pregunta:
Comenzamos el Curso de Pedagogía de la Oración preguntando: "¿Qué es orar?" La pregunta es la antesala de la sabiduría, como el deseo lo es del encuentro y la sed de la búsqueda del manantial.
Pregunta el que no sabe, pero quiere saber. Tenemos presente el mundo de hoy, saturado y hambriento, sin preguntas o con preguntas por la subsistencia.
¿Se hacen hoy muchas mujeres y hombres la pregunta sobre la oración?
¿Cuándo no se está en oración?
Aunque la oración es algo aparentemente tan sencillo que está al alcance de todos, lo cierto es que muchas veces caemos en el error de considerar como oración aquello que no lo es. Siendo esto así, lo primero es clarificar qué no es oración.
O Leer un texto, sea del evangelio, de un salmo o de un santo, no siempre es oración. Todo depende de nuestra disposición interior. De hecho, muchas veces caemos en una simple lectura al no haber una referencia a Dios.
O No siempre vivimos las oraciones de siempre (Padre Nuestro, Ave María...) en clave de oración. En algunas ocasiones caemos en una simple recitación de memoria. Por otro lado, del uso tan frecuente que hacemos de ellas, podemos caer en la rutina.
O Sentir «gustillo» no es siempre señal de oración. Cuando se siente la presencia de Dios, es normal experimentar una sensación muy especial e indescriptible dentro de nosotros que no podemos explicar con palabras. Pero el sentirse a gusto no siempre es señal de oración. Hay veces que la misma relajación puede producir un estado muy agradable sin que eso diga nada a favor o en contra de la oración.
O A veces confundimos la oración con la simple reflexión. Reflexionar, meditar; no tienen por qué ser siempre oración. Puedo pensar sobre mi vida, mis estudios, un pasaje de la Escritura... pero no haber un diálogo con Dios. .
O La auténtica oración no es monólogo. Cuando acudo a la oración y estoy todo el rato hablando sin parar, contándole a Dios mis cosas, mis historias de siempre, mis problemas... como si fuera el «psicólogo de turno», pero sin
Una relación de amor entre él, Dios y yo, no se puede hablar de oración. .
O No es oración el hacer cosas. En las oraciones de grupo es fácil caer en la tentación de hacer cosas, representaciones... para evitar el silencio tan temido. Estas dinámicas, muchas veces, más que ayudar a la oración, estorban para encontrarse con Dios.
¿Cuándo se está en oración?
Todos los maestros de oración, aunque den distintas definiciones de lo que es orar, coinciden en una misma idea: para que haya oración tiene que darse una relación mutua de amor entre Dios y el hombre, una relación personal e íntima en donde se busca la comunión (común unión) que nace del amor de Dios y a Dios.
** Muchas respuestas
A esta pregunta hay muchas respuestas, tantas como experiencias de oración. "Dios es la eterna novedad" (San Juan de la Cruz) y los caminos de encuentro con él son también nuevos.
Cada testigo nos ha contado su experiencia, nos ha destacado en qué ha puesto el acento. Y el Espíritu no se contradice en la variedad de respuestas.
San Agustín: "La oración es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga
sed de El". .
Santa Teresa del Niño Jesús: "Para mí, la oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada hacia el cielo, un grito de reconocimiento y de amor tanto desde la prueba como desde dentro de la alegría".
Nuevo Catecismo: "La oración es la relación viva de los hijos de Dios con su Padre infinitamente bueno, con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo".
Santa Teresa de Jesús: "A mi parecer no es otra cosa oración sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama".
. El amor es, pues, lo esencial de la oración. Si al ponerte delante de Dios no sabes qué decir, pero hay amor por medio, estás en oración; si prescindes de algún texto, pero amas a Dios, estás en oración; si estás aburrido, cansado, pero aun así te sitúas ante Dios con el corazón lleno de amor, estás en oración. .
Sin embargo, por más que leas las Sagradas Escrituras, por más que te emociones, que llores, que reflexiones, que te encuentres flotando y completamente relajado... si no te acercas a Dios con el corazón lleno, aunque sólo sea, de un poco de amor, entonces no puedes hablar de auténtica oración.
Comprenderás, entonces, que no hay recetas para orar bien. No hay fórmulas que aumenten nuestro amor. Lo único que nos queda es pedirle al Espíritu Santo que nos conceda la gracia de crecer en el amor.
Esta es la diferencia que hay entre un ateo y un creyente. El ateo puede leer la Escritura igual que lo haces tú; se puede emocionar ante un pensamiento o incluso influido por algún hecho, vivencia o música, como tú. También puede ponerse delante del sagrario y hablar, como lo haces tú, o recitar una oración de «memoria», como muchas veces se hace. Pero jamás dará el salto al amor mientras que tú sí puedes, porque para un ateo Dios será siempre una idea bonita, pero para ti es Alguien vivo y cercano.
Orar, pues, con el corazón, orar desde el amor a Dios no es sólo necesario. Es, de hecho, lo único que nos garantiza la autenticidad de nuestra oración y nuestra comunión con Dios.
Con razón decía San Agustín que «si pones amor en las cosas, las cosas tendrán sentido. Si les retiras el amor, se tornarán vacías» (Sermón 138,2). Y esto, que normalmente se aplica a la vida diaria, hay que vivirlo también en la oración.
Cuando no hay amor vivimos nuestra oración con aburrimiento, conflictos, intereses por medio... y en otras ocasiones desde el «cumplimiento» (cumplo y miento). Pero, sobre todo, se está más pendiente de terminar la oración que de vivirla. En cambio, cuando hay amor, se da una amistad profunda que me llena plenamente y me hace feliz, hasta el punto que necesito mantenerla para seguir viviendo.
** Un relato: " el mendigo y la perla"
Un monje andariego se encontró, en uno de sus viajes, una piedra preciosa, y la guardó en su talega. Un día se encontró con un viajero y, al abrir su talega para compartir con él sus provisiones, el viajero vio la joya y se la pidió. El monje se la dio sin más. El viajero le dio las gracias y marchó lleno de gozo con aquel regalo inesperado de la piedra preciosa que bastaría para darle riqueza y seguridad todo el resto de sus días. Sin embargo, pocos días después volvió en busca del monje mendicante, lo encontró, le devolvió la joya y le suplicó: "Ahora te ruego que me des algo de mucho más valor que esta joya, valiosa como es. Dame, por favor, lo que te permitió dármela a mí".
** Enséñanos a orar
Si algo sabían los discípulos de Jesús eran oraciones. Eran judíos y tenían que recitar varias durante el día.
Pero vieron cómo vivía Jesús, lo fascinante que era su libertad y su ternura, su pasión por el Reino y su oferta de amistad, y se acercaron para pedirle: "Enséñanos a orar" (Lc 11,1).
y Jesús les mostró su corazón, les enseñó al Padre, les dio su vida, su secreto, lo que llevaba de más entrañable dentro.
v Algo imprescindible:
Los protagonistas:
v Dios, que se da a sí mismo. La oración es ante todo un don de Dios misericordioso que nos trata como a hijos, sin mérito alguno de nuestra parte, y nos da al tiempo el poder de escucharle y responderle como a Padre. La oración es lo que hace Dios con el hombre, y no al revés. No conviene perder de vista este hecho primordial. Poder orar es, para nosotros, una gracia increíble, un don inmenso.
v La persona humana, que responde. El don de Dios hace posible la respuesta del hombre. El hombre se siente hijo y no recibe los dones como siervo mudo, sino que acoge y agradece y actúa con iniciativa en el diálogo con Dios. La oración requiere empeño por parte del creyente, que se abre a Dios con todo su ser.
v El encuentro. Dios, que muestra su rostro y se desvela como apasionado buscador del hombre, y el orante, que también quiere descubrirle su rostro a Dios en verdad, se encuentran y se comunican. Surge así un encuentro en fe y amor, diálogo de amistad, trato familiar.
v A tener en cuenta:
Sé consciente de que Dios quiere entrar en comunión contigo. Llama a tu puerta para entablar amistad contigo. Abre.
- Busca tú momentos para estar con él. Fuérzate en alguna ocasión. La oración es un encuentro con Dios en la verdad, la de él y la tuya.
Aprende a estar ante El, con El, y de El.
Recuerda siempre que la oración es un don y lleva a la vida.
Iniciación a la oración. Si conocieras el Don de Dios.
PRESENTACIÓN
Tienes en tus manos unos materiales que te quieren ayudar, que os quieren ayudar, en vuestra vida de oración: relación viviente y personal con Dios vivo y verdadero.
Si los discípulos le dijeron a Jesús: “Maestro, enséñanos a orar”, hoy y siempre muchos seguidores de Jesús siguen deseando orar, quieren aprender a orar.
La Diócesis de Albacete pone a tu disposición y a disposición de vuestras parroquias y grupos este folleto. No ha surgido de la nada. Es fruto del trabajo que grupos de jóvenes y adultos vienen realizando desde hace años. Y es también una síntesis de lo que nos ha parecido mas imprescindible.
Los libros, que aparecen al final en la bibliografía, son los que hemos utilizado para la elaboración de estas fichas.
Este dossier va estructurado en capítulos, siguiendo esencialmente el esquema que aparece en el Catecismo de la Iglesia Católica. Cada capítulo consta de una o varias fichas, y cada ficha está estructurada en tres partes:
- Desarrollo.
- Unas preguntas para que cada uno las pueda reflexionar individualmente, o para dialogarlas en grupo.
- Unas sugerencias para la oración personal.
El último capítulo es un anexo. En él aparecen varios esquemas de oración que pueden dar ocasión a varios encuentros de oración comunitaria – en grupo.
Deseamos que sea útil este trabajo realizado. Y que el Espíritu Santo nos conduzca y sea Él nuestro maestro interior.
La comisión
Descarga el libro entero(parte 1).
Descarga el libro entero(parte 2).
Para rezar en casa en Adviento y Cuaresma.
Ponemos a continuación un archivo, para que puedas rezar en casa todos los días de Adviento y Cuaresma, un rato por la mañana y otro rato por la tarde. Pincha más abajo:
Cuaresma 2.012
Adviento 2.012
Cuaresma 2.013
Adviento 2.013
Cuaresma 2.014
Adviento 2014
Cuaresma 2.015
Adviento 2015
Cuaresma 2.016
Adviento 2016
Cuaresma 2017
Adviento 2017
Cuaresma 2018
Adviento 2018
Retiros mensuales. Información.
Días de retiro espiritual: Para jóvenes y adultos
Qué son y para qué sirven
Los Retiros espirituales -en sus distintas modalidades- han sido utilizados durante siglos por los cristianos para mejorar su vida espiritual. Hasta hace unos años era fácil tener ocasión de hacer alguno. Hoy es menos frecuente. Y sin embargo, resultan ahora particularmente necesarios porque estamos inmersos en una cultura caracterizada por la ausencia de transcendencia.
“Pasan los años sin que nos demos cuenta, como sucede en esas estaciones en las que el tren no para”.
Un parón necesario
"¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Para quién trabajo de esta manera?... ¡Que se detenga el mundo un par de días! ¡Necesito pensar!"
- Pues bien, en cierto sentido, un retiro hace realidad ese "milagro".
Un retiro sirve para descubrir a un Dios más cercano, presente en el entramado de nuestra vida diaria, dando hondura sobrenatural a nuestra existencia de cristianos.
Porque, en definitiva, un Retiro consiste en eso: en situarnos en la Presencia de Dios -que nos invita siempre a una nueva mudanza, a una renovación de nuestra vida cristiana- y enfrentarnos con la verdad sobre nuestra vida.
Programación
- 15 de octubre (Domingo)
- 19 de noviembre (Domingo)
- 17 de diciembre (Domingo)
- 21 de enero (Domingo)
- 18 de febrero (Domingo)
- 15 de abril (Domingo)
- 3 de Junio (Domingo)
- 7 de Julio (Sábado), en la Casa de Ejercicios y Carmelitas, especialmente para adolescentes y jóvenes.
Horario y lugar
A las cuatro de la tarde nos encontramos en la puerta de la Parroquia de la Asunción, por la calle Alonso Cano. Durará hasta las siete de la tarde.
Inscripciones
Como en los retiros se dará material fotocopiado para hacer la oración personal, quien desee asistir, es necesario que avise con algunos días de anticipación a la realización de cada día de Retiro. Se avisará a la Parroquia de la Asunción, entrando a la sacristía o al teléfono 967-218095. Pueden ir también de cualquier parroquia que lo deseen o aunque no pertenezcan o no asistan a ninguna parroquia.
Retiros mensuales. Descarga de archivos.
Todos los meses hacemos en la parroquia una tarde de oración. Es un domingo. Empieza a las tres y media y dura hasta las siete y media u ocho de la tarde. Consta de cuatro meditaciones a las que siguen un largo rato de oración personal. Aquí iremos poniendo cada mes, las cuatro meditaciones del retiro anterior. Puedes pinchar en los enlaces que aparecen a continuación:
Octubre 2.012.
Noviembre 2.012.
**************** Año 2.013 ****************
Enero 2.013.
Febrero 2.013.
Abril 2.013.
Junio 2.013.
Noviembre 2.013.
**************** Año 2.014 ****************
Enero 2.014.
Febrero 2.014.
Marzo 2.014.
Abril 2.014.
Junio 2.014.
Octubre 2.014.
Noviembre 2014
**************** Año 2.015 ****************
Enero 2015
Febrero 2015
Marzo 2015
Abril 2015
Junio 2015
Noviembre 2015
**************** Año 2.016 ****************
Enero 2016
Febrero 2016
Abril 2016
Mayo 2016
Junio 2016
Octubre 2016
Noviembre 2016
**************** Año 2.017 ****************
Enero 2.017
Febrero 2.017
Abril 2.017
Junio 2.017
Octubre 2.017
Noviembre 2.017
**************** Año 2.018 ****************
Enero 2.018
Febrero 2.018
Abril 2.018
Junio 2.018
Octubre 2.018
Noviembre 2.018
Retiro anual en las Carmelitas.
"Todos necesitamos, cuando se haya acabado todo o casi todo el curso, dedicar un poco tiempo a rezar. En un clima de descanso y convivencia, ponernos ante el Señor y que Él nos hable. Los que lleváis ya algún tiempo en la parroquia, sabéis que lo venimos haciendo en los últimos años. Ya van más de 14 años en esta parroquia. Y si los unimos a los que se hacían hace años en otra parroquia, ya llevamos unos 30 años haciendo estos retiros.
Consiste en un sábado, normalmente el último sábado de junio o el primer sábado de julio. Empezamos en la Casa de Ejercicios (por la mañana) y en las carmelitas (por la tarde) de aquí de Albacete.
Sólo os pedimos que tengáis en cuenta dos cosas:
1º.- Que sepáis que esto no es un día de convivencia, en plan de juerga, juegos, etc, sino un día de oración y encuentro con Dios, con uno mismo y con los demás.
2º.- Que aviséis con tiempo suficiente, para poder preparar el material
Muestra del material con el que se trabaja son los dos siguientes archivos, correspondientes a los materiales de los dos últimos años.
Retiro Carmelitas 2011.
Retiro Carmelitas 2012.
UNA SUGERENCIA PARA LOS GRUPOS DE ORACIÓN DE JÓVENES Y ADULTOS.
1.- Lo hacemos en la capilla, ante la Eucaristía
2.- Empezamos con un canto eucarístico
3.- Seguimos con el rezo de vísperas.
4.- Al llegar a la lectura breve, no la hacemos y todos cogemos la ficha correspondiente, que es Lectio divina sobre un trozo del evangelio de Marcos. La oración con el apoyo de la ficha (es decir, este punto cuarto dura aproximadamente algo más de media hora).
5.- Al acabar de orar con esta ficha, seguimos el rezo de vísperas, con el responsorio, magníficat, preces, etc
6.- Y finalizamos con un canto a María
NOTA.- Adjuntamos a continuación varias fichas. Estas fichas se han seleccionado y se han modificado un poco, basándonos en el siguiente enlace de carmelitas:
https://sites.google.com/site/evangeliodeldomingo
Pincha aquí para descargar más fichas:
Fichas.
